Metodología de la enseñanza

Cómo aprender un idioma extranjero todos los días y no abandonarlo

La práctica corta y regular suele ser más beneficiosa que la práctica larga e infrecuente. A continuación se muestra un plan simple que se puede incorporar a un día típico.

Comience con una pequeña cantidad

Elija de cinco a diez palabras nuevas y algunas frases. Léelos, escucha la pronunciación e intenta descubrir la traducción sin pistas. Una pequeña tarea reduce la resistencia y te ayuda a practicar con regularidad.

Aprende una palabra dentro de una situación.

Una sola traducción se recuerda peor que una palabra en un ejemplo claro. Lee la frase junto con la palabra, imagina la situación y di el ejemplo en voz alta. Para viajes, son útiles las preguntas sobre viajes, billetes y hoteles; para el trabajo: solicitudes, respuestas y explicaciones.

Reconocimiento y reproducción alternativos

Primero, seleccione la traducción correcta entre varias opciones. Luego cierra la traducción e intenta recordarla tú mismo. El ejercicio de emparejamiento te ayuda a comprobar rápidamente la conexión entre una palabra y su significado.

Repetir cartas difíciles

No marques una palabra como aprendida sólo porque viste la respuesta correcta. Vuelve a la tarjeta, lee el ejemplo y escucha la pronunciación. Los errores son útiles si van seguidos de una repetición correcta.

Ejemplo de una actividad diaria

  1. Cinco minutos: repetición de palabras familiares.
  2. Cinco minutos: cartas nuevas.
  3. Cinco minutos: frases y pronunciación.
  4. Dos minutos: ejercicio "Parejas".

La regla principal

El mejor plan es aquel que se puede seguir durante mucho tiempo. Comience con lecciones breves, controle su progreso y agregue gradualmente nuevos temas.

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